La periodista que ha colado la gastronomía francesa en las casas españolas

La 2 emite desde hace cinco años ‘Las recetas de Julie’, programa sobre productos y recetas del país galo presentado por Julie Andrieu, que acaba de lanzar en España un libro homónimo

Durante la etapa más flexible del confinamiento, la periodista gastronómica Julie Andrieu (París, 48 años) viajó con su hija por Málaga y Granada. Visitó las ciudades, disfrutó del patrimonio, saboreó los restaurantes y alucinó con las berenjenas fritas regadas con miel de caña. También con el flamenco: desde entonces recibe clases semanales en su propia casa. Lo que más le sorprendió, sin embargo, fue la cantidad de gente que la reconocía por la calle. “Es increíble: soy más conocida en España que en Francia”, afirma asombrada la francesa. Es la consecuencia de que su programa de televisión, Las recetas de Julie, se emita de lunes a viernes desde hace cinco años en La 2. Desde 2017 se han emitido 237 capítulos de ocho temporadas, algunos repetidos en dos o tres ocasiones [muchos de ellos pueden verse a la carta en la plataforma pública gratuita RTVE Play]. Con una audiencia media de 226.000 personas, hasta 26 millones de españoles han visto alguna vez sus peripecias culinarias, según los datos que maneja el director del canal público, Samuel Martín Mateos. Es una más en la mesa de los españoles.

En su programa, con distintos formatos pero siempre bajo la denominación de Las recetas de Julie, la especialista —que recibió en 2021 el Premio de Periodismo Pau Albornà i Torras en San Sebastián Gastronomika— recorre con su Peugeot 304 rojo los lugares más recónditos de la Francia rural. Ha visitado todos los departamentos galos. Viaja en busca de ingredientes singulares, productores locales y recetas tradicionales de la cocina popular, su favorita. Un fiel seguidor del programa probablemente conozca mejor a estas alturas la gastronomía francesa que la española. De las anguilas de la Camarga a los quesos del Loira o las vieiras de Normandía, cada capítulo acaba con un almuerzo grupal en una atmósfera envidiable. Los protagonistas degustan los platos y productos rescatados gracias a la infinita curiosidad de la periodista. En varias temporadas le acompañan el reconocido chef Thierry Marx y el químico Räphael Haumont.

La serie supone un trabajo de arqueología gastronómica fundamental. “Quiero ir más allá, conocer por qué una receta es de una determinada manera o incluye un ingrediente en particular, pero también los utensilios que se usan, las temperaturas, la forma de cocinar. Es algo que cambia de valle a valle, de pueblo a pueblo e incluso de familia en familia porque cada cual tiene unas raíces diferentes. La cocina puede ayudarnos a aprender sobre geografía, literatura, el pasado… Al final, de lo que se trata es de contar historias”, explica Andrieu por videollamada en el salón de su casa en Versalles. Rodeada de libros, desde allí charla con EL PAÍS mientras mantiene una infinita sonrisa. La conversación transcurre justo después de su lección de flamenco y de cocinar un plato de pasta a la carbonara para su hijo. También mientras en España se emite un capítulo de su programa. Ya son 499 veces las que la parisina se ha asomado a la pantalla de La 2.

Recetas para todos los públicos

La cocina es su oficina. Ahí pasa gran parte del tiempo para elaborar platos aprendidos en su programa o sus viajes por el mundo. En su archivo personal hay ya más de 2.600 recetas que, asegura, también guarda en su cabeza. Hasta 150 de ellas conforman el libro también titulado Las recetas de Julie (Planeta), publicado el pasado noviembre. “Ahí está la cocina de mi día a día, con platos de influencias de todos los continentes. Y son muy accesibles para que cualquiera pueda hacerlas”, señala quien dice esmerarse en la descripción de cada paso a seguir. “Los editores me dicen que son textos largos, pero creo que es bueno que la información sea detallada para evitar equivocaciones”, sostiene. Para las medidas, guarda un secreto. En sus viajes con el Peugeot 304 también le acompaña un peso: “Así, cuando me dicen un puñado de harina, puedo medir exactamente cuánto es”. La solución perfecta para clásicos en las recetas como “un chorreón” o “una pizca”.

Andrieu considera que hoy hay más jóvenes interesados por la cocina y la gastronomía que cuando ella comenzó a los 20 años. “Yo entonces no tenía ni idea. No sabía de panes, verduras, vinos. No conocía los productos. Ahora mucha gente sí tiene ese conocimiento”, comenta la periodista. Ocurre, dice, por varios factores. Entre ellos, una mayor conciencia de que una buena alimentación repercute de manera positiva en la salud y la gran cantidad de programas como Masterchef Top Chef. “Ahí se llega a la cocina desde el espectáculo. Luego la gente se da cuenta de que es un trabajo duro y lo dejan, pero siempre queda un poso. Y eso es positivo”, remarca quien seguirá con seguridad en televisión española al menos durante 2023.

La periodista ha realizado ya nuevas temporadas de su programa —una centrada en investigar qué comían artistas como Cézanne, Proust o Zola, y otra en el desarrollo y mantenimiento de un huerto en casa— que aún no han cruzado la frontera. Tampoco lo ha hecho su revista trimestral, que incluye 70 recetas. Ella sí quiere hacerlo: espera poder recorrer el país para realizar un programa dedicado a la gastronomía española. “Siempre me surgen nuevas ideas. Creo que debo calmarme un poco porque hago demasiadas cosas, pero por otro lado es que me apetece y puedo hacerlas. Es un debate entre parar o ir más lejos que, creo, le ocurre a todo el mundo”, reflexiona Julie. Productividad o la calidad de vida. La duda eterna. También para las estrellas de la televisión.

Artículo de Nacho Sánchez para El País

Siempre he sido una persona inquieta, curiosa y apasionada por las cosas que me gustan de verdad. Llevo más de 20 años trabajando para que producto, cocina y cocineros hagan lo que mejor saben hacer: hacerme muy feliz. ¿Cómo?. Con otra de mis grandes pasiones: el marketing ya sea online como offline y la comunicación donde durante mi experiencia laboral he gestionado proyectos de comunicación y marketing, que me ha permitido enriquecer mis conocimientos, desarrollar una gran capacidad de adaptación a cambios y tener una amplia visión 360º.. Por eso estoy acostumbrada y más me encanta -porque nos vamos a engañar trabajar con periodistas, diseñadores, comerciales, empresas y creativos. La única condición -irrenunciable e innegociable- es que a todos nos una la misma pasión y dedicación por la gastronomía para conseguir siempre los mejores resultados.

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